Los valores
de resistencia resultantes de los ensayos, no tienen mucho significado
si la toma de muestras, confección de las probetas, protección,
curado, preparación de las bases y el ensayo a compresión,
se hacen apartándose de lo especificado en las Normas IRAM
respectivas.
Es difícil
probar cuándo se han producido deficiencias en la preparación
de las probetas cilíndricas. Sin embargo, hay unos pocos
detalles que pueden ayudar al operador que ha fabricado a conciencia
un hormigón de buena calidad, a reivindicar la misma. Estos
detalles son:
Muestreo
deficiente (Ver Norma IRAM 1541)
Si una probeta
cilíndrica da un bajo resultado de resistencia a rotura,
y muestra una distribución irregular de agregados desde
la parte superior a la inferior, o exceso de finos o de agregado
grueso, puede ser ello indicativo que ha habido un muestreo deficiente.
Un ensayo de resistencia debe ser representativo de la masa entera
de hormigón. Por ello, antes de moldear las probetas, la
muestra de hormigón deber ser totalmente remezclada a mano,
en un recipiente de paredes no absorbentes.
Llenado
de las probetas
La aparición
de un exceso de agregado grueso en el fondo de la probeta, puede
indicar también que se usó para la compactación
una barra con extremo plano en lugar de redondeado; también
ese fenómeno aparece cuando se ha producido un exceso en
la compactación, en cuyo caso se observa que se ha acumulado
una considerable cantidad de finos en la parte superior de la
probeta. Lo mismo sucede en el caso de probetas compactadas por
vibración, cuando se excede el tiempo de la misma.
Desperfectos
en las superficies de las probetas
Huecos sobre
la superficie de las probetas cilíndricas, indican corrientemente
que las mismas no fueron llenadas en tres capas de un tercio de
la altura de la probeta, ni compactados con 25 golpes por capa.
Los huecos, al reducir la sección transversal de la probeta,
producen pérdidas importantes de resistencia.
Huecos
internos
Si después
de la rotura de las probetas se observa un cierto número
de huecos internos, ello puede indicar una inapropiada o insuficiente
compactación. Si se compacta con varilla debe utilizarse
una barra de acero lisa de 1,6 cm. de diámetro por 60 cm.
de largo, con el extremo que entrará en contacto con el
hormigón, redondeado.
Las probetas
nunca deben compactarse con métodos inadecuados para la
consistencia del hormigón que está utilizándose.
Así se tendrá en cuenta que para asentamientos en
el Cono de Abrams de 5cm. o mayores, la compactación de
las probetas se ejecutará con varilla. Para asentamientos
menores que 5cm. la compactación se hará por vibración.
Evaporación
demasiado rápida del agua de la probeta
El curado
es una de las etapas más importantes en la buena ejecución
del hormigonado. Cuando una probeta tiene baja resistencia por
una evaporación muy rápida del agua, se observa
en el interior de la superficie de rotura variaciones extremas
de color. Aunque éste no sea siempre el caso, si aparecen
estas condiciones pueden correlacionarse con las condiciones atmosféricas
existentes al momento en que las probetas fueron confeccionadas;
pueden ser indicativas de un curado inadecuado.
Manejo
poco cuidadoso
Aunque un
manejo poco cuidadoso es difícil de señalar, es
fácil de advertir cuando las probetas muestran líneas
de rotura anormales y grandes variaciones en los resultados, en
particular sobre probetas gemelas. Las probetas cilíndricas
deberán ser llevadas siempre al laboratorio tan pronto
como sea posible, después de las 24 hs. de su fabricación.
Para su transporte, debe protegérselas con aserrín,
arena fina u otros materiales que absorben los golpes, evitándoles
daños.
Preparación
deficiente de las bases (Ver Norma IRAM 1553)
• El
paralelismo de las caras de las probetas cilíndricas es
fundamental para obtener un resultado representativo.
• Concavidades en las caras pueden producir un descenso
de hasta un 30% en la resistencia de la probeta
• Debe emplearse, para la preparación de las bases,
un material que sea más resistente que el hormigón
que está ensayándose.
• Líneas de rotura anormales, indican la posibilidad
de que no haya habido paralelismo entre las caras de la probeta.
• Debe prestarse especial atención a la planicidad
de las caras de las prensas de ensayo.
Resumen
Es conveniente
recordar siempre que, aun cuando se hayan usado todos los equipos
especificados y se hayan seguido los métodos aconsejados,
todavía pueden ocurrir cosas a las probetas cilíndricas
de hormigón que dejen asombrados a los expertos. Esto es
probable con la mayoría de los ensayos y distintos materiales:
ello es una razón más para seguir todas las etapas
aprobadas, no sólo para evitar algunas de las complicaciones
aquí descriptas, sino fundamentalmente, para poder comparar
resultados que, de otra manera, serían incompatibles.
Las demandas
de los nuevos proyectos y técnicas incrementan la necesidad
de una calidad uniforme del hormigón. Esto hace a la humilde
probeta cilíndrica más importante que lo que se
la ha considerado hasta el presente, ya que en la actualidad no
existe otro ensayo que reemplace al de rotura por compresión.
Por último,
recordar que será lamentable dudar de la calidad de un
buen hormigón por los pobres resultados obtenidos en ensayos
mal ejecutados.