La
resistencia del hormigón es su capacidad para oponerse
a esfuerzos que se manifiestan por solicitaciones a compresión,
a tracción, a flexión, a flexo tracción
y al corte. |
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La
Norma IRAM 1666 de Hormigón Elaborado - Parte I, determina
una sola forma de medir la resistencia del material a los fines
de verificar su calidad, y es la Resistencia Característica
a Compresión Simple a 28 días de edad.
El
ensayo correspondiente está normalizado según Norma
IRAM 1546 -Hormigones - Métodos de ensayo a compresión-,
que debe hacerse sobre probetas de 15 x 30 cm. Normalizadas según
Norma IRAM 1524 - Hormigón de Cemento Pórtland.
Preparación y curado en obra de probetas para ensayos de
compresión y de tracción por compresión diametra-.
Las muestras de hormigón para confeccionar las probetas
deben ser obtenidas en la canaleta del motohormigonero en el momento
de la descarga de acuerdo a lo especificado en las Normas IRAM
1541 - Hormigón Fresco. Muestreo- e IRAM 1666 Parte I -Hormigón
Elaborado-. Previo al ensayo de compresión, las bases de
las probetas deben ser tratadas según lo estipulado en
la Norma IRAM 1553 -Hormigón de Cemento Pórtland-.
Preparación de las bases de probetas cilíndricas,
para ensayos a la compresión.
Independientemente
de este aspecto normativo que hace a la verificación de
la calidad del hormigón elaborado, pueden ser convenientes
otros ensayos, que no serán condición de aceptación
o rechazo del material, pero que sirven para comprobar el comportamiento
del hormigón a esfuerzos de flexión (caso de los
hormigones para losas de pavimentos, probetas para proyecto de
mezclas de Hormigón Compactado a Rodillo para uso vial,
o testigos calados del pavimento) u otros pedidos por Proyectistas
o Directores de Obra.
Para
estos casos se dispone de dos ensayos normalizados:
• Si se trata de probetas cilíndricas se emplea
el ensayo IRAM 1658 -Hormigones. Método de ensayo
de tracción simple por comprensión diametral-.
• Si se trata de probetas prismáticas (también
normalizadas en IRAM 1524) o testigos prismáticos
calados de la estructura (según Norma IRAM 1551 -
Hormigón de cemento Pórtland. Extracción,
preparación y curado de testigos de hormigón
endurecido-) el ensayo disponible es la Norma IRAM 1547
-Ensayos de flexión de probetas de hormigón.
Método de la viga simple con carga en los tercios
de la luz-. |
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Distintos
factores que influyen en la resistencia del Hormigón:
Influencia
de los materiales:
| De
todos los materiales utilizados, es obvio que el que más
influye es el cemento Pórtland, ya que a igualdad de
todas las demás condiciones (materiales, operación,
clima, etc.), un cemento CP 40 dará más resistencia
al hormigón que un CP 30, ya que está probado
experimentalmente que la resistencia del mortero de Cemento
Pórtland Normal está relacionada en forma directa
con el hormigón que con él se elabora, como
puede apreciarse en la figura 1. |
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Relación
entre la Resistencia del Mortero de cemento Pórtland Normal
y la Resistencia de Hormigón
(Para
una misma relación agua/cemento)
La
calidad del agua, si tiene sustancias nocivas, puede influir seriamente
en el fraguado y en el desarrollo de la resistencia del hormigón.
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En
ensayos paralelos efectuados con mezclas con arenas de distintos
módulos de finura, se advirtió que la resistencia
de los hormigones elaborados con arenas finas (módulos
de finura 1,70 a 1,90) era alrededor de un 20% menor que
la resistencia del hormigón con todas las demás
condiciones iguales y el mismo Asentamiento en Cono de Abrams
(evidentemente tomó menos agua), pero usando arenas
más gruesas (módulos de finura entre 2,40
y 2,60). Es obvio que esto se debe a la mayor superficie
específica de la arena fina con relación a
la gruesa, la que requiere mayor lechada de cemento y por
ende más agua para mantener el asentamiento del cono.
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También
la presencia de sustancias nocivas en los agregados finos y gruesos
produce disminuciones en la resistencia, aunque es difícil
evaluar a priori en qué medida, hasta no verificar el caso
concreto.
Cómo influye la dosificación:
La
resistencia aumenta si se aumenta la cantidad unitaria de cemento
y queda igual todo lo demás.
No
obstante, se llega a un punto en el cual, por más
que se siga aumentando la cantidad de cemento, la resistencia
se mantiene sin variar, es decir se estabiliza en un techo
de resistencia del cual no se puede pasar, dependiendo la
mayor o menor altura de ese techo de las características
de los otros materiales, condiciones de temperatura y humedad,
etc. |
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Dosificar
con asentamientos en Cono de Abrams superiores a 15 cm. Sin recurrir
a un superfluidificante, con el sólo arbitrio de tratar
de mantener la resistencia compensando el exceso de agua con más
cemento para mantener la relación agua/cemento, es un error,
ya que si bien es muy probable que la resistencia en la probeta
sea la correcta, en la estructura, especialmente en la parte superior
de columnas y vigas, se producirá una gran exudación
y el agua -al emigrar hacia la superficie del hormigón-;
formará infinitos canales capilares, especie de "perforaciones
verticales" que debilitarán la estructura.
Otro
elemento que contribuye a la elevación de la resistencia
-siempre manteniendo las demás condiciones - es la reducción
de la relación agua/cemento. Hay una tendencia generalizada
en las obras a trabajar con hormigones más fluidos que
lo realmente necesario. Es obvio que esto significa menor trabajo
para la cuadrilla y menos posibilidad de aparición de nidos
de abeja, armaduras de refuerzo mal recubiertos, etc. Pero este
aumento de la cantidad de agua de mezclado, disminuye inexorablemente
la resistencia del hormigón.
La
dosificación de los agregados y las mezclas de estos que
contribuyan a lograr una curva granulométrica continua
y bien ubicada, dará un volumen mínimo de vacíos
y por lo tanto una superficie específica menor, lo cual
elevará la resistencia para la misma cantidad unitaria
de cemento.
Cómo
influyen la operación de mezclado y la puesta en obra del
hormigón:
Un
mezclado demasiado breve, incompleto, contribuirá a la
segregación de la mezcla, y aparte de disminuir la resistencia,
afectará a la variabilidad del hormigón de un mismo
pastón.
Un
exceso de mezclado o una demora en la descarga fuera de
los límites normalizados en IRAM 1666 -Hormigón
elaborado - Parte I- perjudicará la resistencia,
y una demora importante puede comprometerla seriamente.
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Influencia
de las condiciones de curado:
Entendemos
por condiciones de curado a las condiciones de humedad y temperatura
en que es "mantenido" el hormigón a través
del tiempo.
Remarcamos entonces que la edad de las reacciones de hidratación
del cemento, y la temperatura y humedad a las que estuvieron sometidas
tienen una definitiva influencia en la resistencia del hormigón.
Un
curado deficiente o la falta total de curado puede reducir
la resistencia del hormigón de la estructura, comparada
con la de las probetas con curado normalizado, hasta en
un 50%, como puede apreciarse en la figura 2. |
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Influencia
del Curado Húmedo en la Resistencia.
La
resistencia aumenta con la edad del hormigón, y la temperatura
hace variar los tiempos de fraguado según puede apreciarse
en las figuras 3 y 4.
Desarrollo
de la Resistencia en el Tiempo de un Hormigón con Cemento
Pórtland Normal
Curvas
de Fraguado de Mortero de Cemento Pórtland Normal para
Distintas Condiciones de Temperatura.
Influencia
de las condiciones de carga:
Podemos
observar en los ensayos a compresión de probetas que la
resistencia aumenta si se eleva la velocidad de carga de la prensa,
por lo que ésta debe regularse a la velocidad de ensayo
que prescribe la Norma IRAM 1546.
Si comparamos el tiempo de aplicación de la carga del tipo
"estático" del ensayo hasta la rotura oscila
entre 1 y 3 minutos aproximadamente con situaciones de obra, vemos
que para un edificio si bien es prácticamente la carga
es constante su aplicación es "prolongada" por
un largo períodos de tiempo. Las diferencias se profundizan
más si analizamos las cargas a que esta sometido por ejemplo
un puente grúa, que son del tipo "dinámicas
y fluctuantes".
De estudios realizados podemos concluir que la resistencia a largo
plazo esta en el orden del 80% de la que se obtiene en un ensayo
normalizado, mientras que las cargas "alternativas"
reducen la resistencia del hormigón a un valor del 50%
de la que se obtiene para cargas "estáticas".