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Tema 14 - Hormigonado en tiempo frío |
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1.
Generalidades
Las
prácticas constructivas que se aplican para el hormigonado
en tiempo frío, tienen por objeto asegurar que el
material desarrolle resistencia y condiciones de durabilidad
tales que, tanto durante la puesta en servicio como a lo
largo de su vida útil prevista, la estructura soporte
en forma satisfactoria las exigencias a que será
sometida. |
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Se designa
como "Tiempo Frío" en lo que se refiere al hormigón,
a todo aquél en que la temperatura ambiente es inferior
a 4,5º C. Este valor está fijado por la reacción
química producida por la hidratación del cemento:
por debajo del mismo, la reacción se detiene, lo que impide
el desarrollo de la resistencia del hormigón en el tiempo.
Temperaturas
por debajo de 0º C pueden llevar a la destrucción
parcial o total del hormigón debido a las fuertes tensiones
de tracción que se originan al congelarse el agua contenida
en la masa del material. En este aspecto, el hormigón resulta
particularmente vulnerable cuando está fresco, es decir
que aparte de carecer de la resistencia suficiente, contiene en
su masa una gran cantidad de agua que aún no ha reaccionado
con las partículas de cemento. A los fines prácticos,
se considera que la saturación de agua ha disminuido lo
suficiente cuando el hormigón alcanza una resistencia a
la compresión superior a los 3,5 MPa (35 Kg./cm2).
Pero
las prácticas constructivas deben asegurar la protección
del hormigón, no sólo en las primeras horas
a contar desde su colocación en los moldes, sino
que debe continuarse el cuidado para que alcance el desarrollo
de la resistencia en el tiempo a los valores requeridos
por el proyecto. |
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La temperatura
ambiente de 4,5º C resulta pues el valor tope superior a
partir del cual, y según baje la temperatura, deberán
tomarse distintas medidas de protección del hormigón.
En general,
en las distintas regiones del país y según la época
del año, es posible predecir las variaciones de temperatura
ambiente que puedan afectar a una obra y -en particular-, la posibilidad
de que se produzcan heladas. Y de acuerdo a los valores de temperaturas
mínimas que se prevean, deberán ser los medios de
protección a emplear.
2.
Protección del hormigón expuesto a la acción
de las bajas temperaturas
La
protección efectiva del hormigón para defenderlo
del frío, consiste básicamente en mantenerlo
a una temperatura y con un tenor de humedad que asegure
el desarrollo de la resistencia y la durabilidad en el tiempo.
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En la Fig.
1, puede apreciarse la evolución de la resistencia de un
hormigón dosificado con cemento Portland normal para distintos
valores de temperatura de curado.
Desarrollo del la resistencia del hormigón a distintas
temperaturas de curado
En
la Fig. 2, se muestra la diferencia de evolución
de la resistencia del hormigón en la primera edad,
para una dosificación con cemento Portland normal
y otro de alta resistencia inicial a distintas temperaturas.
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También,
un más rápido desarrollo de la resistencia
se obtiene con la reducción de la relación
agua/cemento. Y esta reducción del contenido de agua
tiene un efecto adicional en el caso del frío, ya
que reduce la exudación y con ello la evaporación,
factor éste último que también hace
bajar la temperatura en la superficie del hormigón.
La relación agua/cemento puede bajarse agregando
más cemento o usando algún aditivo reductor
de agua de amasado. La exudación puede reducirse
usando aditivos incorporadores de aire. |
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Relación
entre la resistencia del hormigón con cemento normal y
con cemento de alta resistencia inicial en la primera edad
Otro
factor que debe ser tenido en cuenta, es el agregado de algún
aditivo acelerador de resistencia inicial que no contenga cloruro
de calcio.
En el caso
del uso simultáneo de distintos tipos de aditivos, debe
asegurarse que sean compatibles entre sí.
| El
curado posterior al fraguado que mantenga el hormigón
con un elevado tenor de humedad, es también un importante
medio para obtener un más rápido desarrollo
de la resistencia.
De
todo esto surge, que el primer elemento de protección
contra el frío está en el hormigón
mismo, en una cuidada dosificación y curado para
conservar el calor de hidratación. |
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A medida que
las temperaturas ambiente van haciéndose más bajas,
pueden ser necesarios otros elementos de protección adicionales,
todos tendientes a mantener en forma permanente un determinado
nivel térmico en el hormigón, sin pérdidas
de humedad. Esto se consigue -inicialmente-, manteniendo en el
momento de la colocación una temperatura del hormigón
por encima de la temperatura ambiente.
La
tabla que se incluye a continuación relaciona ambas
temperaturas: la del hormigón, con una temperatura
ambiente para distintos tipos de estructuras: |
|
Relación
entre la temperatura ambiente y la del hormigón durante
la colocación
| Temperaturas
ambiente |
Mínima
dimensión de la estructura en centímetros
|
| Sección
delgada
- de 30 |
Sección
mediana
30 a 90 |
Sección
grande
+ de 90 a 180 |
Hormigón
masa
+ de 180 |
Encima
de -1ºC |
15.5º
C |
13º
C |
10º
C |
7º
C |
De
-1º a -17.5º C |
18º
C |
16º
C |
13º
C |
10º
C |
Debajo
de -17º C |
21º
C |
18º
C |
16º
C |
13º
C |
Caída
gradual máxima de temperatura aceptable 24 horas
después de finalizar el período de protección
|
28º
C |
22º
C |
17º
C |
11º
C |
Para
alcanzar estas temperaturas del hormigón en el momento
de su elaboración, puede ser necesario calentar previamente
los materiales componentes. La ecuación térmica
correspondiente es la siguiente:
| T
= |
0,22
x C x tc + 0,22 P x tp + 0,22 Ar x tar + Wp x tp + War x tar
+ Ag x tag |
|
| 0,22
C + 0,22 P + 0,22 Ar + Wp + War + Ag |
Donde: C:
peso del cemento; tc: temperatura del cemento; P: peso de la piedra;
tp: temperatura de la piedra; Ar: peso de la arena; tar: temperatura
de la arena; Wp: peso de la humedad de la piedra; War: peso de
la humedad de la arena; Ar: Peso del agua de amasado; Tag: temperatura
del agua de amasado.
De todos los
materiales, el agua de amasado resulta más fácil
de calentar, e incorpora a la mezcla más calorías
que los demás individualmente considerados (Ver Anexo I).
En la Fig. 3 puede apreciarse para un caso particular, el efecto
del agregado de agua caliente de amasado sobre la temperatura
final del hormigón. La temperatura del agua, a veces resulta
insuficiente ya que no puede elevarse por encima de 85º C,
pues su contacto con el cemento puede producir acciones indeseables
en el hormigón. Por ello suele ser necesario calentar también
los agregados, para lo cual existen distintos métodos.
Si se calientan agua y agregados, deben ser mezclados en la hormigonera
previamente a la incorporación del cemento, para que cuando
se agregue éste, la temperatura en la máquina no
supere los 27º C. Temperaturas más elevadas llevarán
a pérdida de asentamiento del hormigón y al fraguado
brusco, que originaría fisuras y juntas de trabajo no previstas.
Modificación
de la temperatura del hormigón fresco por agregado del
agua de amasado caliente
Pero
no debe partirse solamente de una temperatura elevada en el momento
de la colocación, sino que a continuación -y mientras
dure el período de protección (e inclusive de curado)-,
debe evitarse su caída brusca, lo que podría significar
serios daños para la estructura. En la tabla siguiente
pueden apreciarse las temperaturas a que es conveniente mantener
el hormigón durante el período de protección:
Temperatura
del hormigón fresco durante el período de protección
. |
Mínima
dimensión de la estructura en centímetros
|
Sección delgada
- de 30 |
Sección
mediana
30 a 90 |
Sección
grande
+ de 90 a 180 |
Hormigón
masa
+ de 180 |
Encima
de -1º C |
13º
C |
10º
C |
7º
C |
5º
C |
Para
evitar daños al hormigón, debe mantenérselo
a temperaturas de protección de la tabla anterior, durante
los períodos que se indican en la tabla siguiente:
Tiempo
mínimo de protección durante el tiempo frío
con la temperatura de protección
Situación
de servicio de la estructura |
Unicamente
para prevenir daños por heladas |
Para
seguridad de la resistencia prevista |
Cemento
normal |
Cemento
(*)
A.R.I. |
Cemento
normal |
Cemento
(*)
A.R.I. |
No
cargada
No expuesta al aire |
2 días |
1
día |
2
días |
1
día |
No
cargada
Expuesta al aire |
3
días |
2
días |
3
días |
2
días |
Parcialmente
cargada
Expuesta al aire |
3
días |
2
días |
6
días |
4
días |
Carga
total
Expuesta al aire |
3
días |
2
días |
6
a 4 días previa verificación de la resistencia
con testigos dejados al aire en obra |
(*) O
agregar 60 Kg. de cemento normal por m3.
3.
Prácticas constructivas recomendables a medida que bajan
las temperaturas
• Controlar
sistemáticamente la temperatura ambiente y de los materiales.
• Cuando la temperatura ambiente es mayor de 4,5º C,
estacionaria o con tendencia a aumentar: se puede hormigonar sin
tomar precauciones especiales, si bien al acercarse a esta temperatura
límite debe acentuarse el cuidado del curado del hormigón.
• Cuando la temperatura ambiente se encuentra entre 4,5º
y 0º C, sin tendencia a disminuir:
a) Verificar que los agregados no contengan escarcha o nieve,
ni estén congelados.
b) Verificar que los encofrados o la subrasante (en el caso de
pavimentos) donde va a hormigonarse no tengan escarcha o estén
congelados.
c) Emplear cemento Portland o de alta resistencia inicial, evitando
el uso de cementos de bajo calor de hidratación (Ver Fig.
4).
Desarrollo
de la resistencia de un hormigón para distintas cantidades
unitarias de cemento portland normal. Tempertaruras de curado
4.5ºC
d) Aumentar
la cantidad unitaria de cemento en base a las pérdidas
de resistencia que se prevean por la acción del frío.
e) Evitar todo exceso de agua de amasado en la mezcla.
f) Utilizar aditivo acelerador de resistencia inicial si la obra
lo permite.
g) Cubrir con láminas de polietileno o materiales similares
las superficies horizontales expuestas a la intemperie, para evitar
pérdidas de calor y humedad
h) No tener en cuenta, para el tiempo de encofrado, los días
en que la temperatura promedio fue inferior a 4,5º C.
• Cuando
la temperatura ambiente se encuentra entre 0 y -5º C sin
tendencia a disminuir:
a) No iniciar
el hormigonado si no se cuenta con los elementos de protección
aconsejables.
b) Utilizar cemento de alta resistencia inicial con alto contenido
de cemento por m3.
c) Usar aditivo acelerador de fraguado.
d) Usar aditivo reductor de agua de amasado e incorporador de
un 4% de aire.
e) Reducir al mínimo el agua de amasado compatible con
la trabajabilidad que requiere la obra. Esto puede conseguirse
usando medios de compactación más enérgicos.
f) Tapar los agregados, en especial durante las horas más
frías de la noche y mañana, o almacenarlos bajo
techo e inclusive calentarlos si la situación lo requiere.
g) Calentar el agua de amasado en las condiciones ya descriptas.
h) Tener en cuenta que cuanto mayor sea la relación entre
la superficie de evaporación y el volumen total de hormigón,
tanto mayor será la sensibilidad del material al frío.
i) Tomar precauciones especiales de colocación y curado
para elementos estructurales delgados.
j) Proteger las superficies expuestas del hormigón fresco
contra el frío y la desecación, tapándolas
con pliegos de polietileno, lonas, papel, fieltros o cartones
asfálticos, etc. (Ver Fig. 5).
Pérdida
de temperatura del hormigón por la acción del frío,
columnas protegidas y sin protección
k) Evitar
largos recorridos de las motohormigoneras; esperas en obra antes
de la descarga; largos recorridos de carritos o canaletas demasiado
largas; es decir, todo lo que signifique una demora para el hormigón
entre su elaboración y su colocación definitiva
en los encofrados.
l) Usar encofrados de madera gruesa o isotérmicas dobles.
No usar encofrados metálicos, salvo que se disponga un
sistema de calentamiento de los mismos.
m) No agregar al hormigón sales u otros productos destinados
a descongelar los agregados.
n) No hormigonar sobre otro hormigón que haya sido dañado
por la helada; el material dañado debe ser retirado de
la obra como un desperdicio.
o) No suspender la acción de los medios de protección
hasta tanto no se tenga la certeza que los valores de resistencia
estén acorde con las necesidades de seguridad y durabilidad
de la estructura.
p) En todos los casos puede ser una importante ayuda el curado
con vapor de agua. Para ello debe envolverse la estructura en
una especie de carpa o bolsa que permita la distribución
del vapor, de modo que se obtenga uniformidad de temperatura en
los distintos sectores. Es una forma de curado ideal, ya que no
sólo aumenta la temperatura del aire que está en
contacto con la superficie del hormigón, sino que hace
un importante aporte de humedad para el curado.
q) Membrana de Curado: una vez terminado el período de
protección con curado húmedo y luego que la temperatura
ambiente supere el punto de congelación, pueden utilizarse
membranas de curado formadas por vaporización de productos
líquidos.
• Cuando la temperatura ambiente está por debajo
de los -5º C deben tomarse todas las precauciones indicadas
y además, según sea el caso, deben poder mantenerse
las estructuras artificialmente tibias mediante el uso de elemento
calefactores durante el tiempo que sea indispensable, para obtener
el crecimiento de resistencia necesario sin posibilidad de oscilaciones
bruscas de la temperatura y humedad de la estructura. Habrá
que estudiar el costo de la inversión a efectuar en sistemas
de protección y elementos de calefacción, el que
será justificado por la importancia de la obra. De acuerdo
a las necesidades de protección, puede irse desde el simple
recubrimiento de las estructuras con los elementos ya mencionados,
hasta la formación de una verdadera carpa que cubra totalmente
la estructura y reciba calefacción integral. La calefacción
puede hacerse mediante quemadores industriales de combustibles
líquidos, ventiladores calefactores con motor a explosión,
estufas tipo salamandra alimentadas con carbón de leña
o mineral o con combustibles líquidos, etc.
· Al usar cualquier tipo de calefactor debe prevenirse
la posible pérdida de humedad del hormigón en su
zona de acción. En general, los calefactores que queman
combustibles líquidos o sólidos, producen dióxido
de carbono, por lo que no deben usarse hasta por lo menos 24 horas
después de hormigonado, salvo que exista una buena ventilación
que asegure la eliminación del gas. El dióxido de
carbono se combina con el hidróxido de calcio del hormigón
fresco, formando en la superficie una capa débil de carbonato
de calcio, que al ser ligeramente raspada se convierte en polvo.
Otro cuidado a tener cuando se utilizan sistemas de calefacción,
es que no se produzcan grandes variaciones de temperatura entre
distintas zonas de la estructura, lo que puede producir daños
a la misma. Una adecuada ventilación y circulación
del aire en la zona caldeada, soluciona el problema.
• Por debajo de -10º C no es conveniente hormigonar,
salvo que se trate de hormigón masa al que se pueda asegurar,
en especial en esquinas y paramentos a la intemperie, con medios
de protección para evitar bruscas caídas de temperatura
y humedad.
|
| ANEXO
1 - Calentamiento de agua de amasado |
|
Temperatura
ambiente: -5 ºC
Dosificación del hormigón para: 1 m3
Cemento normal: 375 kg
Agregado grueso: 1.130 kg
Agregado fino: 720 kg
Humedad agreg. grueso: 11 litros
Humedad agreg. Fino: 22 litros
Ejemplo
de aplicación:
Agua de amasado:
132 litros
Temperatura del cemento en silos: 22 ºC
Temperatura del agregado grueso (tapado con lonas): - 2 ºC
Temperatura del agregado fino (tapado con lonas): - 2 ºC
Temperatura del agua de amasado calentada a: 80 ºC
Aplicamos los
valores directamente a la fórmula:
T = 0,22 x 375
x 22 + 0,22 x 1130 x (-2) + 0,22 x 720 x (-2) +11 x (-2)+ 22 x (-2)
+ 132 x 80
0,22 x 375 + 0,22 x 1130 + 0,22 x 720 + 11 + 22 + 132
La temperatura
del hormigón T= 17,5 ºC
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